Un año y un mes después de su desembarco en Japón, por fin nos llegó a Europa el esperado action-RPG de Mistwalker The Last Story, el último juego de Sakaguchi (por todos conocido como el creador de Final Fantasy) en el que además ejerce como director. Desde que empezaron a salir los primeros artes e imágenes, la atención de los jugones poseedores de una Wii se centró en esta nueva aventura destinada a blanca de Nintendo. Los antecedentes eran buenos, no solo estamos hablando de Sakaguchi, creador de Final Fantasy, Blue Dragon y, más recientemente, el genial Lost Odyssey. Al barco de The Last Story también ha subido otro de los grandes: Nobuo Uematsu, que consigue con sus partituras darle un toque único a los juegos en los que participa. Además, el hecho de haber trabajado con Sakaguchi en incontables ocasiones hace que esta sea una conexión perfecta.
Pero, ¿ha merecido la pena esperar un año para poder disfrutar de este juego en nuestras consolas? El propio Sakaguchi dijo que había trabajado en The Last Story como si fuera su último juego. ¿Ha merecido el esfuerzo del creativo japonés?



