En mi reciente visita a Londres encontré en un Game una copia de Kirby’s Epic Yarn, por 25 libras. Aquí (si los encuentras) cuestan 50 euros. Como la diferencia es notable, decidí comprarlo. Lo cierto es que tenía ganas de él y, si no había remedio, tendría que comprármelo en España pagando lo 50 machacantes.
Kirby’s Epic Yarn es la primera incursión -con excepción del Super Smash Bros. Brawl- del mítico personaje en Wii. Lo hace con una aventura un poco peculiar. Lo primero que nos llama de ella es ese aspecto gráfico tan original. Pero antes empecemos por el principio.
Kirby’s Epic Yarn, en un principio, no iba a formar parte de la saga Kirby. Madoka Yamauchi (director de Wario Land: The Shake Dimension) y el equipo de Good-Feel tenían en mente un proyecto original que nada tenía que ver con la mascota rosa de Nintendo. Cabe decir que los chicos de Good-Feel se inspiraron en un vídeo stop-motion de hilos. El juego en cuestión se llamaba “World of Fluff”, donde el Príncipe Hilván (que luego aparecería en Epic Yarn) era el protagonista absoluto. En verano del 2009, Nintendo vio el prototipo de World of Fluff y les pareció una idea excelente, pero no era lo que esperaban de Good-Feel, por lo que les propusieron que convirtieran ese juego en uno más de la saga de Kirby. Ahí nació Kirby’s Epic Yarn, que sería presentado al año siguiente, durante el E3.
El juego salió a la venta el 14 de octubre de 2010 en Japón, el 17 de octubre de 2010 Estados Unidos y el 25 de febrero del 2011 en Europa. Kirby’s Epic Yarn es un plataformas 2D de ritmo pausado que consta de 50 niveles divididos en 7 mundos. Gráficamente aparenta estar elaborado con motivos textiles: hilos, telas, botones…
El juego cuenta con modo cooperativo offline. Con dos mandos nos podremos poner en la piel de Kirby y del Príncipe Hilván para salvar el mundo de las garras del hechicero Zur-Zir. En este juego, el 99% de los personajes tienen nombres graciosos. La acción transcurre en entornos 2D, podemos movernos de izquierda a derecha (por lo general), y en algunas ocasiones nos tendremos que desplazar verticalmente. Completar la aventura no es que sea un reto muy difícil, es que ni siquiera es un reto, al menos para los jugadores más expertos. Para aquellos que empiezan en esto, o para los más pequeños de la casa, les resultará una aventura muy estimulante con la que disfrutarán avanzando en cada pantalla.
Cada mundo se compone de 4 pantallas + Jefe. Si conseguimos los suficientes puntos en la batalla contra el jefe de turno podremos desbloquear dos pantallas de bonus. Me explico. A diferencia de Super Mario, aquí no hay monedas, pero sí hay unas piedras preciosas que sueltan los enemigos o que hay repartidas por el escenario que nos dan puntos al cogerlas. Estos puntos, al final de fase, nos aportan una medalla de bronce, plata u oro, según los puntos que hayamos conseguido. Estos puntos nos valen para comprar materiales para decorar nuestra casa o la de nuestros vecinos. En la batalla contra el jefe, si superamos los puntos necesarios para conseguir medalla de oro podremos desbloquear las dos fases de bonus que hay en cada mundo. Estas fases son las más divertidas. Las temáticas de los mundos son distintas para cada uno. Nos podemos encontrar el mítico mundo de hielo, o del desierto, incluso hay un mundo relacionado con el espacio y los circuitos eléctricos, que es el más divertido.
Uno de los problemas más notables que le veo a este juego, tanto en las pantallas como contra los jefes, es el hecho de no poder morir. Nos encontramos ante otro caso Prince of Persia. Cuando se nos da un golpe, lo único que pasa es que perdemos los puntos que mencionaba antes. Si nos caemos por un precipio, llega un hada, nos recoge, y perdemos puntos, pero no hay un contador de vidas que nos ponga nerviosos cuando hemos perdido bastantes. Si uno opta por tirar para adelante sin pararse a coger nada el juego duraría 10 minutos. Y eso que dura poco ya de por sí.

Una de las cosas que alarga la vida a este juego son los tesoros que hay en cada fase. También hay que decir que no están muy escondidos. Solo en fases concretas tendremos que esforzarnos un poco más para encontrarlos, pero por lo general están bastante a la vista. Cada pantalla tiene tres tesoros: dos muebles u objetos, y una melodía.
Kirby’s Epic Yarn tiene un punto fuerte que son las transformaciones. En la mayoría de las pantallas llegaremos a un punto (algunas incluso desde el principio) en el que podremos -y deberemos- transformarnos para seguir adelante. Las hay variadas, como un tanque, camión de bomberos, excavadora, surfero, todoterreno, delfín, OVNI, cohete, y tren. Odioso tren, en mi opinión. Hay momentos divertidos, como cuando nos transformamos en cohete. Es entonces cuando la acción pasa a convertirse en un “mata a todo lo que se mueva” al más puro estilo arcade. Para mi la peor es la transformación del tren. Me resulta muy tedioso, ya que hay que dibujar las vías con el mando.
No podemos olvidarnos de una serie de minijuegos que tendremos que desbloquear y que, si los superamos, seremos recompensados con objetos decorativos y telas para nuestra casa. Los minijuegos son del tipo “encuentra a todos antes de que se acabe el tiempo”, “mata a todos los enemigos antes de que se acabe el tiempo”, “lleva a fulana de tal a este sitio antes de que se acabe el tiempo”, etc. No son muy complicados, al menos al principio. No me he parado mucho tiempo a hacerlos puesto que me resultaban repetitivos.
Y para terminar, otro de los puntos fuertes es la música, aunque a veces puede pecar de empalagosa. Los temas que mejor entran por los oídos son los rápidos, sobretodo cuando nos transformamos.
Kirby’s Epic Yarn es el primer plataformas para una sobremesa de Nintendo desde los tiempos de Nintendo 64 y Kirby 64. Hace ya 11 años de eso y puede que este no sea el juego que se merecía Kirby para su regreso. No estoy diciendo que sea un mal juego. Es más, es entretenido y engancha, pero si hubiera tenido una dificultad más elevada sería mejor. Recomiendo no jugar a este juego después de haber completado Donkey Kong Country Returns, porque sino puede parecerte un paseo por las nubes. Opto por tomarnos este juego como un anticipo, como el Gran Turismo 5: Prologue del próximo Kirby de Wii: Kirby Returns to Dreamland.
PD: A mi el juego me ha gustado. Me ha viciado lo suyo. Me ha llevado sobre 10 horas conseguirlo casi todo, lo que no está nada mal para un juego que, si lo dejas, se juega solo. Si aquí pusiéramos notas, le pondría un 7.



