[Análisis] Solatorobo: Red the Hunter

El juego

Solatorobo es un action-RPG desarrollado por CyberConnect2 y publicado por Nintendo en Europa para DS. Se puso a la venta el 1 de julio en territorios PAL.

Sus creadores

CyberConnect2 es una compañía japonesa con sede en Hakata, Japón. Fue fundada en 1996. Su primer juego fue Tail Concerto para PSX, en 1998. Se dice que Solatorobo es su secuela espiritual. Son los responsables de la sagas .hack y Naruto Ultimate Ninja, así como de los juegos Silent Bomber y el futuro Asura’s Wrath para Capcom.

Historia

La historia se ambienta en las islas flotantes del País bucólico. Manejamos a Red Savarin, un mercenario cánido que siempre va acompañado por su Dahak (una especie de mecha que le permite agarrar y lanzar objetos y enemigos). También nos acompañará durante la aventura nuestra hermana postiza Chocolat Gelato y la misteriosa chica Elh. A medida que avancemos iremos conociendo multitud de personajes de lo más variopinto que nos ayudarán a enfrentarnos a los malvados kurvaz y eliminar al colosal monstruo Lares.

Como es habitual en los RPG japoneses, tendremos que salvar al mundo. Al principio parecerá que no, pero poco a poco iremos descubriendo que la trama es más compleja de lo que parece al principio, siendo testigos de varios giros argumentales que nos mantendrá pegados a la pantalla. El desarrollo se divide en capítulos.

Pese a ser una historia llena de los típicos tópicos del RPG japonés, cumple con su cometido. Mejora notablemente durante la segunda parte de la aventura.

Apartado técnico

El juego cumple con creces su cometido. Resulta atractivo para la vista lo cual es bueno porque nos pasaremos bastantes horas pegados a la pantalla hasta completar el juego. Los escenarios son variados y coloridos, algunos más extensos que otros pero igual de cuidados. Las animaciones están conseguidas, y aunque las secuencias de vídeo no abundan, cumplen con su cometido. Cuando hay un excesivo número de enemigos en pantalla, el juego puede llegar a ralentizarse unos segundos pero no es algo que resulte muy molesto.

Como apunte, decir que la animación introductoria y las escenas animadas intercaladas fueron creadas por MADHOUSE.

Jugabilidad

La jugabilidad de Solatorobo es, tal vez, lo que menos me ha convencido del juego. Al principio empiezas con ganas, pero a medida que avanzas y ves que es básicamente hacer lo mismo una y otra vez, esas ganas se desvanecen.

La mecánica del juego consiste en ir a la agencia de misiones y hacer las que nos van mandando para subir nuestro nivel de mercenario. Este nivel nos servirá para hacer las misiones principales y, por lo tanto, avanzar en la historia.

Las misiones resultan muy simples. Consisten en ir de un punto A hasta un punto B para conseguir/destruir/encontrar C. Podemos econtrar misiones que van desde tareas de limpieza hasta la captura de criminales, pasando por el reparto de tartas. Hay misiones divertidas como las carreras al estilo Mario Kart, o el “coliseo” donde combatiremos contra diversos oponentes.
Los combates no tienen mucho misterio. Con nuestro Dahak y sus enormes brazos tendremos que lanzar por los aires a nuestros enemigos. También podemos devolverles los objetos o proyectiles que nos lancen. Los combates nos darán experiencia. A medida que ganemos experiencia subiremos de nivel y aumentará nuestra barra de vida. Esto es algo que hemos visto en un millón de RPG. No solo nos moveremos a lomos de nuestro robot personal, también podremos bajarnos de él pulsando “Y” para exploar a pie las zonas.

En los talleres que hay repartidos por las ciudades podemos comprar piezas para incorporarlas a nuestro Dahak. Podemos personalidad nuestro robot como queramos, añadiendo mejoras que lo harán más fuerte, más veloz, más resistente… etc. Estas mejoras las compraremos en los talleres que he mencionado antes. Las mejoras tienen forma de bloques (cuanto más nivel tengan, más bloques tendrán) que habrá que colocarlas en las ranuras libres de las que dispongamos. Estas ranuras hay que ir desbloqueándolas mediante cristales P que encontramos durante la aventura.

La exploración también tiene su hueco en Solatorobo, aunque no es tan esencial como en otros títulos del género puesto que la aventura tiene un marcado caracter lineal. Aún así, podemos recorrer las ciudades en busca de tesoros, interruptores, cristales P y admirar los bellos paisajes.

Solatorobo cuenta con un modo multijugador para jugar con hasta 3 amigos al modo GP Robot. A través de la comunicación local inalámbrica se pueden disputar carreras multijugador en circuitos aéreos. Es necesario que todos cuenten con un cartucho del juego.

Duración

El juego está dividido en dos partes. Completar ambas nos llevará sobre 16 horas en total. Si nos paramos a conseguirlo todo, la duración aumentará considerablemente.

Música

La música de Solatorobo está muy lograda. Es uno de los puntos a favor del juego. Las melodías consiguen que metamos más en la historia y en los personajes. La banda sonora está compuesta por Chikayo Fukuda, Seizo Nakata y Kenzi Nagashima (canción del opening). El tema del opening es mi favorito, pero aparte de éste podemos escuchar melodías tristes para los momentos más dramáticos, y otras más movidas para las escenas de acción.

Valoración final

Solatorobo: Red the Hunter, en cierto modo, echa a perder su encanto natural por culpa de un desarrollo monótono que no varía durante la mayor parte de la aventura. No me refiero a que no se puedan hacer cosas durante el juego, que se puede (tenemos misiones secundarias y demás), si no al esquema “ir de A a B” que se repite en todas las misiones y que, a la larga, puede resultar aburrido. Otro de los puntos flojos es la dificultad. Para los más expertos (y para los no tanto), Solatorobo es un juego muy fácil que no supone un reto. Avanzar, seguir, seguir y avanzar sin temer por la vida de nuestro personaje es una constante que se mantiene durante toda la aventura. A su favor diré que es un juego disfrutable, pero sin dedicarle muchas horas seguidas ya que puede llegar a atorar. Un juego perfecto para los más pequeños, que lo pasarán en grande con Red y compañía, y les servirá para adentrarse en el mundo de los action-RPG con un juego asequible y bien realizado pero que falla en aspectos cruciales.