Mario Kart es esa saga de juegos de carreras que gusta a los que aborrecemos los juegos de carreras. Por algo será… Entonces, ¿es realmente un juego de carreras? Claro, porque nos coloca a bordo de un kart y va de llegar a la meta a toda velocidad y a toda costa. Pero ante todo es un juego de Mario. Vamos, horas y horas de diversión.
En Mario Kart hay de Mario mucho más que el nombre y el adorable Reino Champiñón. Como en cualquier plataformas del bigotes, el éxito depende ante todo de tu habilidad, pero también de cómo utilizas los objetos para facilitarte las cosas. De modo que es posible ganar carreras ignorando todos los bloques de objetos una vez te conoces al dedillo los atajos y eres un hacha del derrape, pero repartir conchazos ayuda lo suyo (y divierte más).






