Una breve historia de… Squaresoft

 

 

Si me pongo a hablar de Thexder, King’s Knight o 3-D WorldRunner, por citar algunos ejemplos, habrá alguno que no sepa de qué hablo. Sin embargo, si digo Final Fantasy todo el mundo lo reconoce, independientemente de que hayan jugado algún capítulo. La obra magna de Squaresoft es bien reconocida por todo jugón que se precie. La historia detrás la compañía que nos trajo los JRPG a occidente está tan ligada a Final Fantasy que sus caminos irán unidos hasta el final de los tiempos.

Aquí comienza una breve historia sobre Squaresoft, sobre aquellos días de NES y de SNES, de esa edad dorada junto a Nintendo, de aquellos días junto a Secret of Mana, Secret of Evermore, Chrono Trigger… días de nuestro pasado que no volverán y que siempre es bonito mirar atrás y recordarlos.

Corría el año 1983, en Yokohama, Japón. Un señor, de nombre Masafumi Miyamoto, está meditando sobre la posibilidad de que los videojuegos sean desarrollados por equipos en vez de por una sola persona. Con esta idea en mente, Miyamoto funda Square en septiembre de ese mismo año, como subdivisión de la compañía de desarrollo Den-Yu-Sha -un lugar donde los artistas, programadores y guionistas pudieran trabajar juntos en el mismo proyecto.

Para dar forma a la idea que tenía en mente, Miyamoto contrató a algunos estudiantes universitarios para que lo ayudaran en el primer juego de la compañía, The Death Trap, que sería una aventura ambientada en la Guerra Fría. Entre dichos estudiantes figuraban dos nombres que pronto ocuparían una importante posición dentro de Square: Hiromichi Tanaka y Hironobu Sakaguchi.

 

Hironobu Sakaguchi, en una imagen reciente

 

Tras un año de desarrollo, en 1984, The Death Trap se puso a la venta para la plataforma Fujitsu Micro 7 vendiendo 500.000 copias, lo que garantizó la secuela un año después.

Al principio, Miyamoto era reacio a meter a Square en el mercado de las consolas domésticas, pero el incremento de la popularidad de éstas era imposible de ignorar. El primer título que produjeron para NES fue un port del shooter arcade Thexder, en diciembre de 1985. Esta conversión le supuso otro éxito a la joven compañía.

 

Nintendo Entertainment System, la NES

 

En el siguiente año, Square se separaría de Den-Yu-Sha, alcanzando así la independencia. Hironobu Sakaguchi se convertiría en el Director de desarrollo.

Durante los años siguientes, Square sacaría al mercado algunos títulos para NES, entre los que se incluyen Rad Racer y un shooter de desplazamiento lateral llamado King’s Knight. Sin embargo, no fue hasta 1987 cuando la suerte de la compañía cambiaría para siempre.

 

Rad Racer, para NES

 

Después de reubicarse, de Yokohama a Tokio, Square se enfrentó a la bancarrota inminente a pesar de sus primeros éxitos. Es en estos momentos difíciles cuando Sakaguchi decide ir a por todas con un RPG ambicioso que podría arruinar la compañía… o salvarla. Lo llamó Final Fantasy, tal vez con un poco de coña, ya que si el juego fracasaba debería volver a la universidad.

 

Dragon Quest, rival de Final Fantasy

 

Sakaguchi se inspiró para crear su obra en el éxito sin precedentes que había cosechado el pionero de los JRPG, Dragon Quest, desarrollado por la compañía con sede en Tokio, Enix. Entre sus conceptos primarios destacaban un mapamundi gigantesco y una historia atractiva -elementos que hoy siguen vigentes.

El equipo original de Final Fantasy estaba formado por: Yoshitaka Amano (diseñador de personajes), Kenji Tenada (guionista, basándose en una historia origianl de Sakaguchi), Nasir Gebelli (programador de origen iraní-americano), y otros diseñadores entre los que destacaba el veterano de Square, Hiromichi Tanaka. No podemos olvidarnos que la música fue compuesta por Nobuo Uematsu, que creó melodías que se convirtieron en himnos.

La apuesta de Sakaguchi dio sus frutos. Final Fantasy se puso a la venta en Japón para NES el 18 de diciembre de 1987, vendiendo 400.000 copias. La historia del juego y su nivel de inmersión iban más allá de nada que hubieran visto los jugadores de la época, superando incluso a Dragon Quest, el juego que había inspirado a Sakaguchi.

 

Final Fantasy, de NES, en plena batalla

 

Durante los años siguientes, un par de secuelas de Final Fantasy fueron lanzadas para NES, cada una cosechando un éxito mayor que el anterior. En esos momentos, Square disfrutaba las mieles del éxito y vivía sus mejores momentos hasta la fecha. Hasta la fecha, sí, ya que con Super Nintendo todo iría a mejor.

Cuando Nintendo lanzó al mercado la Super Nintendo, en noviembre de 1990, deslumbró a jugadores de todo el mundo con sus gráficos de 16-bits y su revolucionario Modo-7. El primer Final Fantasy que llegó a esta plataforma fue Final Fantasy IV, dirigido por el recién llegado Takashi Tokita bajo la supervisión de Sakaguchi y Masafumi Miyamoto.

 

La mejora gráfica de Final Fantasy IV, en SNES, es notable

 

Final Fantasy IV fue el primer juego de la saga que incluyó el sistema ATB (Active Time Battle) para los combates, y que sería usado en los Final Fantasy siguientes. Resulta curioso que este sistema fuera inspirado por una carrera de Formula 1 que había visto Hiroyuki Ito.

Con la más que evidente mejora gráfica de SNES, Yoshitaka Amano fue capaz de diseñar personajes más elaborados. Final Fantasy IV, el más ambicioso hasta el momento, vendió, solo en Japón, 1’4 millones de copias. Un rotundo éxito.

Masafumi Miyamoto abandonó Square en 1992 para perseguir otros intereses, dejando a Sakaguchi al mando. Final Fantasy V se puso a la venta ese año, siendo dirigido por el propio Sakaguchi. Hiroyuki Ito diseñó el sistema de trabajos y Yoshinori Kitase -que hoy en día es uno de los productores de Final Fantasy más destacados- ayudó en el guión y en la dirección.

 

Final Fantasy V, también en SNES

 

Como era de preveer, el juego supuso otro gran éxito, vendiendo 2’45 millones de copias.

Square, consiguiendo un poder financiero como nunca antes, se permitió el lujo de crear nuevos juegos que nada tenían que ver con Final Fantasy, demostrando la calidad y el buen hacer de esta compañía con títulos como Secret of Mana (SNES,1993), una genial aventura con combates en tiempo real; Chrono Trigger (SNES, 1995), una obra maestra que supuso la legendaria colaboración entre Sakaguchi y el creador de Dragon Quest, Yuji Horii, amén de los diseños de personajes del mítico Akira Toriyama; y el épico Super Mario RPG (SNES, 1996), producido por la leyenda de Nintendo, Shigeru Miyamoto.

 

Super Mario RPG

 

Cuando Final Fantasy VI llegó al mercado en 1995, para SNES, sería el último juego de la saga que vería la luz en una consola de Nintendo durante mucho tiempo. Justo después de acabar la producción de Final Fantasy VI, el equipo de desarrollo empezó con Final Fantasy VII. Por problemas con las limitaciones técnicas de SNES, el equipo se vio forzado a desarrollarlo para Nintendo 64, pero otro problema se presentó ante ellos: no había suficiente espacio en los cartuchos de N64 para plasmar la visión que tenían de su próxima fantasía final.  Se vieron obligados a desarrollarlo para una plataforma que les permitiera llevar a cabo su nuevo juego sin limitaciones de ningún tipo. Esa plataforma fue Playstation, de Sony, que usaba CD para el almacenamiento de los juegos.

Este momento marcó el final de la estrecha relación entre Square y Nintendo. El fin de una era dorada plagada de éxitos a lomos del cerebro de la bestia. A partir de entonces, la saga Final Fantasy encontaría un confortable hogar en la consola de Sony, con Final Fantasy VII, VIII y IX vendiendo millones de copias e impresionando a otros tantos millones de jugadores por todo el mundo con esas espectaculares cinemáticas.

 

La primera consola de Sony, Playstation

 

En el año 2003, Square unió fuerzas con su rival Enix -creadores de Dragon Quest-, cambiando su nombre a Square Enix. Más recientemente, la propia Square Enix compró la compañía occidental Eidos.

La idea original de Masafumi Miyamoto de tener equipos de desarrollo que trabajen juntos en pos de un objetivo común se ha convertido en un standard de la industria, así que podría decirse que el legado de Squaresoft nunca morirá.

 

Chrono Trigger, de SNES. Obra maestra absoluta.

 

Los que tampoco morirán serán sus juegos, las aventuras creadas por Squaresoft durante la década de los 90, ya que de un modo u otro podemos seguir disfrutando de ellos, ya sea mediante emuladores, consolas virtuales, o porque conservamos los originales desde aquellos días que parecen tan lejanos en el tiempo, pero tan cercanos en nuestros recuerdos.