Iwata: Una vida ligada al videojuego

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Quiero empezar este texto con lo mismo que dije en una pequeña frase en Twitter:

Ante todo destacar los cojonazos de este hombre, que pese a su enfermedad siguió al pie del cañón.

Es un día raro para todos los jugones y más aún para los que tienen cierta afinidad con Nintendo y su manera de ver el mundo de los videojuegos, en el que gran parte de culpa la tiene don Satoru Iwata. Muchos de nosotros aún tenemos mal cuerpo.

Cierto es que en esta última etapa muchos pedían su despido inminente ante las decisiones que se tomaron con WiiU y en menor medida con 3DS, pero Iwata consiguió sacar a Nintendo de un pozo del que tenía difícil salida. Y no solo eso, también consiguió darle una estabilidad que no tuvo desde los inicios de la compañía en este mundillo. Todo ello buscando ese ansiado “océano azul” para conseguir atraer a gente no tan asidua a los videojuegos, para que se unieran a este hobby que tanto nos gusta y para hacer partícipes a todos de las grandes obras de Nintendo y del videojuego en general. La razón principal es financiera, tampoco voy a ser tan inocente como para negarlo, pero Iwata era un jugón y se nota en cada una de sus declaraciones desde que se convirtió en la cabeza visible de Nintendo. El primer presidente que no pertenecía a la familia Yamauchi. Su intención era convencer a todo el mundo de que disfrutaran de algo que él amaba: los videojuegos.

En mi tarjeta de presentación soy el presidente de una empresa. En mi cabeza soy un desarrollador de videojuegos. Pero en mi corazón, soy un jugador.

Esa pasión que empezó mientras programaba su primer “juego”  en una calculadora, lo llevó a estar involucrado de manera sensible en juegos como Mother, Kirby, Pokémon, Ballon Fight, Smash Bros… Una carrera en Hal Laboratory como programador y director que le sirvió para dirigir a la decana de los videojuegos. Sus trabajos no son desconocidos para nadie a estas alturas.

 

Se le puede machacar todo lo que se quiera por sus decisiones empresariales. Pero yo no lo voy a negar. NDS es para mí la mejor consola portátil de la historia y Wii, pese a un año para olvidar, fue una nueva inyección de ilusión para no alejarme de este hobby que tanto disfruto y tanto tiempo me ocupa.

En mi memoria aún permanece la presentación de Revolution y como tiempo después vi en aquella demo de WiiSports una manera de jugar que estaba como loco por probar. De hecho, me recorrí las tiendas de mi ciudad una semana antes en búsqueda de una Wii para fundirla como si no hubiera mañana. Sí, tecnológicamente se quedaba muy detrás pero me regaló una cantidad de juegos increíble diferentes a lo visto hasta ese momento  y eso no va a desaparecer. Como no van a desaparecer las experiencias vividas en solitario y en grupo que me ofreció. Tampoco voy a renegar de todas esas personas a las que consiguió convencer con su propuesta y que nunca antes había tocado una consola. Se que algunos se sienten bien siendo esa minoría que eramos hace años y están muy a gusto sin que nadie perturbe su mundo. Pero me parece muy loable conseguir unir a todo el mundo en torno a esta afición y quitarnos el estigma de “asesinos en potencia”.

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Sinceramente veía en Iwata la persona más capacitada para revertir la situación de la actual Nintendo. Un futuro en el que aunque se intentará atraer a otros potenciales clientes, nunca faltara un hueco para los que llevamos en esto desde que eramos unos enanos. Ahora estamos en las manos de Miyamoto y Takeda hasta que se decida quien ocupa el cargo.Pero hasta que llegue el día, recordemos a Iwata con su perenne sonrisa y rindámosle tributo con unas partidas a cualquiera de sus maravillosas creaciones.

El legado que nos dejaste nunca desaparecerá Iwata-san.

 

 

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