Wario Land: Super Mario Land 3 (GB, 1994)

Solo Wario podría quitarle el protagonismo a Mario en un juego de plataformas. Solo Wario podría pasar de enemigo a protagonista absoluto. Solo Wario podría llegar a protagonizar un juegazo como Wario Land, para Gameboy, en 1994. Para hablar de Wario no sería justo empezar con Wario Land, ya que tan solo dos años antes de que este juego saliera a la venta, el hermano malo de Mario hacía aparición por primera vez en uno de los títulos más redondos para Gameboy: Super Mario Land 2.

Comencemos, pues, por el principio.

Muchos pueden pensar que el nombre de Wario viene de cambiar la M de Mario por una W, o de girar la letra 180 grados. Y tienen razón. Pero no todo se queda ahí. El origen del nombre de Wario, aparte de lo anteriormente citado, proviene de la palabra japonesa warui, que significa “malo”, por lo que podría decirse que Wario es el Mario malo. Es un personaje narcisista, egoísta, perezoso, maleducado, manipulador, astuto y regordete. De un personaje con estas características solo podrían salir juegos buenos.

En Super Mario Land 2, cuando Mario está ausente intentando salvar a Daisy en Super Mario Land, Wario aprovecha la situación y le roba el castillo a nuestro fontanero favorito. Se trataba del enemigo final del juego, pero caló tan hondo en los jugadores de todo el mundo que pronto llegaría a protagonizar su propia saga.

 

 

 

 

 

 

 

 

Pero antes de que esto sucediese en Super Mario Land 3, Wario apareció en un juego que no llegó a Europa ni América. Hablo de Mario & Wario, un título desarrollado por Game Freak (conocidos mundialmente por Pokémon, pero que llevan en esto de los videojuegos desde 1989, habiendo desarrollado para compañías como Hudson, Sony, Sega, NEC y Nintendo), y que se puso a la venta en Japón el 27 de agosto de 1993. El título en cuestión era un juego que partía de la siguiente premisa: Wario ha cubierto la cabeza de Mario con varios objetos y el bueno del fontanero no ve por dónde va. Nuestra misión es guiarlo por los caminos llenos de obstáculos hasta un lugar seguro. Pero esto no queda aquí. El juego es uno de los pocos que usan el ratón para Super Famicom como sistema de control. Además, no manejamos a Mario, si no a una hada, de nombre Wanda, con la que guiaremos a Mario y acabaremos con los enemigos. Al final de cada mundo nos enfrentaríamos a Wario.

Y entonces llegó su momento. Wario Land: Super Mario Land 3 se puso a la venta un 21 de enero de 1994 en Japón, y en Europa el 13 de mayo del mismo año.

Aunque a primera vista pueda parecer que estamos ante un juego igual que Super Mario Land, pero manejando a Wario, realmente no es así. Bien es cierto que al ser un juego de plataformas, y ambientado en el mismo universo que Mario, hay algunos elementos parecidos entre uno y otro. La primera diferencia que notamos al manejar a Wario respecto a Mario, es el control. Sí, los dos saltan. Sí, los dos corren… pero no exactamente igual. Mario es un personaje ágil, ligero, muy rápido. Wario es regordete y lento. El modo de correr de Wario es distinto, pues podría decirse que en vez de correr, lo que hace es embestir. También somos capaces de agacharnos y desplazarnos lentamente. Esto será útil para pasar por sitios estrechos. Estando así también podremos saltar para meternos por rincones elevados. Para pasarnos los niveles necesitamos al menos tener 10 monedas para abrir la puerta de salida. Otra cosa que podemos hacer con estas monedas es usarlas como arma, pudiendo recogerlas después de lanzarlas.

 

 

 

 

 

 

 

 

Existen tres gorras que actúan a modo de power ups que nos aportan habilidades especiales. Estas son Jet Cap, Dragon Cap y Bull Cap; cada una con sus características propias. La Jet Cap nos permitirá volar durante unos instantes. También seremos más rapidos. La Dragon Cap nos permitirá lanzar fuego, pero no podremos correr. La Bull Cap nos dará mas fuerza, mayor distancia de carga y, gracias a sus cuernos, podremos colgarnos de los techos. Además, podremos hacer un ataque llamado “butt stomp” (algo así como aplastar con el culo). Estos Power Ups serán muy importantes, ya que nos harán falta para encontrar las salidas secretas y  desbloquear los niveles ocultos, y nos facilitarán la aventura.

 

 

 

 

 

 

 

 

A diferencia de Super Mario Land 2, el mapeado es lineal, y no libre libre como en su antecesor. Se suprime la posibilidad de ir a cada mundo según el orden que queramos a favor de una dificultad creciente a medida que vamos pasando las pantallas.

Un montón de fases nos esperan. Un montón de secretos, de tesoros… Una isla entera para explorar, con caminos secundarios y pantallas ocultas. En definitiva, horas y horas de diversión completamente rejugable.

La musica es otro de los grandes aciertos de Wario Land. Los compositores Ryoji Yoshitomi y Kozue Ishikawa consiguen crear unas melodías fácilmente reconocibles y que, algunas, han llegado a convertirse en clásicos.

 

Wario Land no tiene una trama muy trabajada, más bien es una excusa para ponernos a jugar. Después de que Wario fuera derrotado, éste intentará reunir todo el dinero posible para construirse un castillo mayor que el de Mario. Cuanto más dinero y tesoros ocultos  cojamos a lo largo del juego, mayor será la recompensa al final. Pero en la isla no vamos a estar solos, también hay enemigos, como son la Capitana Sirope y los Piratas de Azúcar Moreno. Aquí empieza la aventura.

No se si con estas parrafadas he conseguido despertar en vosotros un mínimo de curiosidad por este juego, pero espero que sea así, porque merece la pena muchísimo embarcarse en esta aventura en solitario de Wario. No solo descubriréis un plataformas excelente, si no una notable alternativa a las aventuras de Mario, con un enfoque totalmente distinto, pero con un nivel de diversión equiparable a la ambición de su protagonista.