Al menos eso es lo que piensan los creadores del popular Angry Birds. En concreto Peter Vesterbacka, jefe de Rovio.
Es interesante ver gente como Nintendo decir que los smartphones están destruyendo la industria del videojuego. Por supuesto, si estuviera intentando vender trozos de plástico por 49 dólares (por los juegos de Nintendo) a la gente, entonces sí, estaría preocupado también. Pero creo que es buena señal que se preocupen, porque significa que estamos haciendo las cosas bien.
Sin embargo, Vesterbacka no se quedó ahí e intento retractarse de las palabras que dijo en una reciente entrevista de que las consolas estaban muriendo: “Mira, el mercado de las consolas es importante, pero también se está… No muriendo, pero no es la plataforma con más crecimiento en el mercado.”
No pongo en duda la calidad de un juego como Angry Birds, pero a Peter Vesterbacka tal vez se le olvide que está hablando de Nintendo. Puede que en mil años pueda ponerse a la altura del zapato de Miyamoto. De momento, no son nadie.
PD: Gran juego el Angry Birds. Adictivo como pocos.
Vía | computerandvideogames
