[Opinión] Super Mario Maker

 

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Crear. Jugar. Disfrutar. Parece simple pero no lo es. Con Super Mario Maker, Nintendo nos otorga el poder para crear niveles con infinitas posibilidades. Nos dan las herramientas y los medios para llevar la pantalla que hemos visualizado a toda una comunidad de jugadores. Podrán decirme si les ha gustado, podré ver el porcentaje de personas que lo han completado, el número de intentos… Todo suena genial. Yo podré hacer lo mismo. Me encanta esa idea. Tendré acceso a una cantidad ilimitada de niveles y me pasaré horas jugando.

Hacía mucho tiempo que no pasaba tantas horas con un juego durante los dos primeros días de tenerlo en mis manos. Durante la creación de mi primera pantalla, con las pocas herramientas disponibles, me doy cuenta de que me divierto creando y dando forma al nivel. Pienso que tal vez pueda crear algo lo suficientemente entretenido para que la gente pueda disfrutar jugándolo. Si yo lo disfruto sabiendo cómo es, ¿por qué no van a poder los demás? No era un nivel difícil. Al fin y al cabo, todos acabamos creando niveles semejantes a los que nos gustaría jugar.

No echo en falta más opciones al principio porque estoy tan inmerso en la creación con lo que hay disponible que no reparo en ello. Cuando considero que el nivel está listo, el juego me obliga a completarlo para poder subirlo. No pasa nada, lo veo algo normal. Esto evita que se creen niveles imposibles que ni sus propios artífices puedan completar.

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Llegados a este punto me sorprende lo divertido que puede ser crear un nivel de Super Mario. Poner un bloque aquí o allá, un goomba en aquella plataforma, una tubería por ahí y monedas a tutiplén. No me quiero imaginar lo que se va a poder parir cuando estén disponibles todas las herramientas. Una vez mi trabajo está hecho, me dispongo a jugar los niveles de otros. Durante la etapa de promoción del juego se han visto vídeos con niveles espectaculares a los que quería jugar, así que me dispuse a explorar las genialidades de los Miyamoto anónimos.

¿Y qué me encuentro? Cientos y cientos de niveles, a cada cual más retorcido que el anterior. Bueno, voy a jugar uno al azar. Enemigos sin sentido, saltos imposibles, trampas a cada paso, dificultad extrema elevada al cuadrado multiplicada por infinito. ¿Pero esto qué es?, diría Matías Prats. Tengo la sensación de que alguien en alguna parte del mundo se está riendo de mi. El nivel lo completo por mis santos coj****, pero sudo sangre y mis dedos se resienten del esfuerzo. Voy a probar otro. Por suerte encuentro niveles que se pueden jugar e incluso me lo paso bien. Me divierte jugar niveles con la apariencia de Super Mario Bros 3, (un juego que me se de memoria) sin saber lo que me saldrá al paso.

Después de un buen rato muy entretenido me aventuro a probar el reto de los 100 Marios. De las dos dificultades disponibles en aquel momento me decido por la normal. Por primera vez no sabía lo que me iba a encontrar. Iba a jugar a un número de niveles aleatorios sin ningún tipo de referencia visual como hasta entonces. Después de completar aquel modo, y recibir el skin de un personaje de Nintendo para usar en el juego, desbloqueo el nivel máximo de dificultad. Voy a probar.

Crear. Jugar. ¿Disfrutar?

Vuelvo a encontrarme pantallas tan inverosímiles como frustrantes. No tiene sentido jugar esto, porque ni siquiera te dan la oportunidad de progresar sin tener la sensación de que vas a morir por cualquier tontería colocada a propósito. Dificultad no significa diversión, pero tampoco quiere decir que no sea divertido jugar un nivel difícil siempre que tenga coherencia. He disfrutado mucho con los mundos estrella de Super Mario World o New Super Mario Bros U, por poner dos ejemplos, y aunque perdía vidas la pantalla me invitaba a intentarlo una y otra vez hasta conseguirlo. Aquí no pasa lo mismo. Haz un salto imposible para caer sobre un bloque rodeado de pinchos mientras el cab*** de Lakitu te lanza bombas nucleares. Será divertido. Pues no. Puedes reperirlo tres, cinco veces…, pero acabas cansado. Cada vez que superas una zona, la satisfacción es aplastada por un bloque de piedra que aparece de la nada. Vaya, estaba a final. A volver a empezar. Deslizo el dedo por la pantalla del mando y paso pantalla. Me rindo.

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Nintendo ha celebrado el millón de niveles creados con Super Mario Maker, pero ¿cuántos de estos son medianamente disfrutables? Y no hablo solo de las locuras que he descrito en el párrafo anterior, también hay niveles completamente opuestos. Los niveles con mejor puntuación son aquellos en los que no tienes que hacer nada. Son muy bonitos y seguro que tienen un curro detrás increíble, pero ya está.

Si se busca con paciencia en el propio juego, a través de foros o páginas especializadas cuyos usuarios comparten sus creaciones, es posible encontrar muchos niveles realizados con mimo y pasión, en los que se nota que sus responsables han mamado Super Mario Bros durante años y han sabido transmitir la esencia de un plataformas emblemático. No es lo mismo compartir un nivel que te ha llevado 6 horas crearlo y darle forma (como mínimo) que otro que has hecho en 20 minutos. Tal vez Nintendo debería actualizar el modo en que se puntúan los niveles, aunque nos cueste unos segundos más de nuestro tiempo, pero dejar constancia de que ese nivel nos ha parecido malo. Quiero creer que esto es temporal y que con el tiempo la creación de niveles por parte de los usuarios, entre los que me incluyo, se depure y encontremos fases realmente interesantes, que ya las hay, pero en un porcentaje muy bajo.

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Después de una semana jugando, he perdido un poco el interés en Super Mario Maker, y en gran medida se debe a lo complicado que puede ser jugar un nivel que no se ría de ti. Pero los hay. Como he dicho antes, se ve mucho amor por Mario y hay niveles espectaculares que merecen ser jugados y compartidos. Espero seguir echándole horas y horas a este juego. He aprendido que crear puede ser tan divertido como jugar, sobretodo cuando se crea jugando, y a eso me dedico especialmente estos días. Pero lo que también espero es que Nintendo, ahora que ha cecido (temporalmente, quiero creer) la batuta para la creación de Marios 2D, no deje de lado los plataformas laterales para centrarse en entornos 3D, por mucho que me gusten los Galaxy o SM64. Nintendo es única en ese aspecto y no es fácil superarlos. ¿A quién queremos engañar? Nos llevan 30 años de ventaja.

Y tú, ¿qué opinas?

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