A lo largo de esta mañana la red se ha revolucionado. Se leía por todos lados “Miyamoto se retira“, “El genio japonés deja paso a los más jóvenes” pero todo se debía a una mala interpretación que no traducción a mi modo de ver.
Cualquiera que siga la actualidad de Nintendo sabrá que el cargo de Miyamoto en la empresa ha cambiado con los años. De unos inicios donde estaba metido de lleno en el desarrollo, a la época actual en la que tiene una tarea de supervisor, simplemente da su opinión sobre elementos que podrían mejorar. Opinión a la que, por otro lado, se le suele hacer caso. Esta situación se repite en todos los títulos gordos. Ni dirigió Galaxy, ni Skyward Sword… pero sí fue parte importante del desarrollo como asesor. Y esto es así desde hace unos cuantos años. Eso no quita que Miyamoto tenga un papel primordial en otros desarrollos, eso sí, en títulos de menor calado: Wii Music, Steel Diver… pero sin duda títulos en los que realmente se encuentra a gusto trabajando en ellos.
Y eso es precisamente lo que ha explicado en la entrevista a Wired.
No estoy diciendo que vaya a retirarme totalmente del desarrollo de videojuegos. Cuando hablo de retirarme lo que quiero decir es retirarme de mi puesto actual. Lo que de verdad quiero es estar al frente del desarrollo de un juego otra vez.
Cada vez va a ir abandonando más su participación en proyectos grandes y se irá dedicando a experimentar con nuevas historias y desarrollos de menor duración. Comprensible teniendo en cuenta la mente tan activa que tiene Miyamoto, siempre intentando llevar a cabo nuevas formas de entretenimiento.
Por eso no entiendo por qué ha extrañado a tanta gente esta noticia si simplemente confirma lo que se sabe desde hace tiempo. Gente como Aonuma y Koizumi seguirán al cargo de sagas tan importante como Zelda y Mario, y Miyamoto explotará su vena más creativa en títulos “menores”. Vamos, como viene siendo habitual.





